domingo, 30 de septiembre de 2018

Estrategias de Afrontamiento


"... el afrontamiento quedaría definido como «aquellos procesos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas específicas externas y/ o internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo» 

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Fuente: Estrategias de afrontamiento, C. Vázquez Valverde, M. Crespo López y J. M. Ring, 2003.


" Un suceso es estresante en la medida en que el sujeto lo perciba o lo valore como tal, sean cuales sean las características físicas objetivas del suceso.

"... Ante la aparición de un suceso determinado, el individuo realiza una serie de valoraciones sobre el mismo. En primer lugar, existe una valoración primaria, consistente en analizar si el hecho es positivo o no y, además, valorar las consecuencias presentes y / o futuras del mismo. En segundo lugar, se produce una valoración secundaria en la que el objeto de análisis son las capacidades del organismo para afrontarlos..."

"... el afrontamiento quedaría definido como «aquellos procesos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas específicas externas y/ o internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo» (Lazarus y Folkman, 1986)"


Normalmente se distinguen dos tipos generales de estrategias:
1. Estrategias de resolución de problemas: son aquellas directamente dirigidas a manejar o alterar el problema que está causando el malestar.
2. Estrategias de regulación emocional: son los métodos dirigidos a regular la respuesta emocional ante el problema.


".... la escala de Modos de Afrontamiento (WayS of Coping, WOC) de Folkman y Lazarus (1985).... cubre al menos ocho estrategias diferentes (las dos primeras más centradas en la solución del problema, las cinco siguientes en la regulación emocional, mientras que la última se focaliza en ambas áreas): 


1. Confrontación: intentos de solucionar directamente la situación mediante acciones directas, agresivas, o potencialmente arriesgadas.
2. Planificación: pensar y desarrollar estrategias para solucionar el problema.

3. Distanciamiento: intentos de apartarse del problema, no pensar en él, o evitar que le afecte a uno.

4. Autocontrol: esfuerzos para controlar los propios sentimientos y respuestas emocionales.

5. Aceptación de responsabilidad: reconocer el papel que uno haya tenido en el origen o mantenimiento del problema.

6. Escape-evitación: empleo de un pensamiento irreal improductivo... o de estrategias como comer, beber, usar drogas o tomar medicamentos.

7. Reevaluación positiva: percibir los posibles aspectos positivos que tenga o haya tenido la situación estresante.

8. Búsqueda de apoyo social: acudir a otras personas (amigos, familiares, etc.) para buscar ayuda, información o también comprensión y apoyo emocional.


(selección M. T. M.)

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Fatiga por compasión

Podemos definir la Fatiga por Compasión como "el estado de agotamiento y disfunción biológica, psicológica y social, resultado de la exposición prolongada al estrés por compasión y todo el que ello evoca.




Para Figley (2002), “la Fatiga por Compasión como cualquier otra forma de fatiga, reduce nuestra capacidad  o nuestro interés en soportar el sufrimiento de los demás”.... Coetzee & Klopper (2010), definen la Fatiga por Compasión  como “el resultado final del proceso progresivo y acumulativo consecuencia del contacto  prolongado, continuado e intenso con pacientes, el uso de uno mismo y la exposición al estrés” 




Fuente: Cuidado profesional y mecanismos paliativos del desgaste por empatía
Autores: J. F. Campos Vidal y otros, 2016..
Link al texto completo: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5610374

Caracteres y síntomas de la fatiga por compasión





LAS FUENTES DEL DESGASTE

1. Escucha activa y alianza. Considerando la escucha activa como aquella predisposición a comprender e interiorizar la vivencia de las personas que experimentan una situación problema, la escucha activa se desarrolla preferentemente desde un canal narrativo... Las narrativas de las necesidades, dificultades, problemas y conflictos, las historias que nos cuentan, están inundadas de problemas, malestar y sufrimiento...
Desde otros ámbitos como el de la psicoterapia o el trabajo social se ha prestado especial atención a las relaciones entre los profesionales y sus clientes, considerando que una buena alianza tiene una influencia crucial en los resultados del trabajo de ayuda... Hablar de alianza con los clientes implica referirnos a cuatro elementos: el enganche en el proceso de ayuda, la conexión emocional con el profesional, la seguridad dentro del sistema de ayuda y el sentido que el trabajador social desarrolla de compartir el proceso con sus clientes. Estos cuatro movimientos que no vamos a describir en estos momentos, implican un desgaste psíquico y emocional para el profesional que no podemos ignorar. Vincularse, cuesta, no es un movimiento gratuito..

2. El uso necesario de la empatía. Entendemos a la empatía como esa capacidad psicofisiológia que nos permite sentir y percibir el bienes y el malestar del otro desde una perspectiva cognitiva y emocional ...Ahora bien, el desarrollo y la puesta en juego de la empatía mediante la escucha activa se convierten también en fuentes de desgaste del profesional.

3. La tensión entre empatía y ecpatía. Un profesional que pretenda ser eficiente no puede quedar atrapado ni comprometida por la posibilidad de identificación o sobreinvolucración del profesional. Construir una distancia emocional adecuada para no identificarse o sobre-involucrarse y hacer posible una relación de ayuda es imprescindible. El concepto de ecpatia hace referencia a nuestra capacidad de controlar la reacción empàtica rnediante la exclusión activa de los sentimientos inducidos por los demas. Desallollar la ecpatia no signica renegar de la empatia...  se trata de una maniobra o accion mental positiva compensadora de la empatia y no de su carencia ... La practica de la ecpatia nos protege de la inundación afectiva ... Asi pues, entre la empatia que se requiere para comprender al otro y la ecpatia imprescindible para desarzollarla distancia emocional necesaria, nos enconttamos ante una tension paradógica entre distancia emocional y proximidad emocional que es necesario mantener.
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Sintomatología de la fatiga de la compasión 


Reacciones somáticas

Agotamiento y pérdida de fuerza. Falta de energía. Disminución de la eficacia. Desempeño
reducido. Pérdida de resiliencia. Recuperación física, más lenta y costosa. Aumento de quejas  físicas. Propensión a accidentes. Insomnio. Dolores de cabeza. Malestar estomacal. Tensiones  musculares. Aceleración del ritmo cardíaco. Temperatura corporal fluctuante. Dolor de espalda
Reacciones sociales
Insensibilidad. Indiferencia. Incapacidad para abordar o paliar el sufrimiento. Ausencia de disfrute con las actividades de ocio.
Reacciones emocionales
Pérdida de entusiasmo y apatía. Crisis nerviosa. Desensibilización. Ira o irritabilidad intensa.
Capacidad disminuida. Deseo de abandonar. Emocionalmente sobrepasado. Sentimientos de falta de gozo en actividades cotidianas. Sensación de vacío o desesperanza hacia futuro. Estado de depresión la mayor parte del tiempo. Ausencia o depresión. Miedo y ansiedad. Sentimientos de paralización. Falta de motivación. Compulsiones como beber, comer y gastar en exceso.
Reacciones espirituales
Falta de consciencia espiritual. Desinterés por la introspección. Juicio empobrecido. Merma en el discernimiento. Cuestionamiento de creencias espirituales.
Reacciones cognitivas
Aburrimiento, desinterés.  Desorganización. Atención disminuida. Menor capacidad de
concentración. Sueños y pesadillas recurrentes. Problemas de concentración. Recuerdos de cosas.

(selección M.T. M.)

lunes, 24 de septiembre de 2018

De la neurociencia social


"... el sistema nervioso no puede considerarse como una entidad aislada, es decir, sin tener en cuenta la influencia del entorno social en el que viven muchas especies"





Fuente: Neurociencia Social y Genómica Social: El Surgimiento del Análisis Interdisciplinario Multinivel, John T. Cacioppo,2013.


"...Mucha gente del común continúa pensando que si algo es biológico, es innato y predeterminado. Sin embargo, el trabajo en la regulación social de la expresión de genes ha mostrado que lo biológico no significa predeterminado o invariante. Por ejemplo, los procesos mentales y conductuales pueden influenciar las habilidades para combatir bacterias y virus... La percepción que tiene una persona de su entorno social influencia si los genes en células inmunes se activan o no para defenderla contra una bacteria o un virus

"...Los seres humanos formaron grupos para mejorar las probabilidades de su supervivencia. Alguien que fuera un marginado social, estaba también expuesto a un ambiente más hostil. Encontrar alimentos, agua, refugio, derrotar amenazas humanas y no humanas, lidiar con enfermedades y heridas, hasta dormir sin la seguridad de un entorno social seguro cuando los depredadores están acechando en la noche, son eventos que desafían más a la muerte para un paria que para un individuo que tiene a otros en quien confiar, comunicarse y cooperar.

".. las perspectivas múltiples son necesarias para ver cómo la biología del comportamiento está íntimamente relacionada al contexto social... Lo mismo aplica para muchas de las otras perspectivas psicológicas (p. ej. Cognitiva, anormal)... Para desarrollar teorías del cerebro y funciones biológicas que tengan aplicación a nuestro diario vivir, debemos considerar el papel del entorno social.

"...La neurociencia social representa una perspectiva complementaria en la que el cerebro es visto, no como una computadora solitaria, sino como una máquina de procesamiento de información versátil diseñada para la conexión en una distancia y la interacción con otros cerebros. Desde la perspectiva de la neurociencia cognitiva, el lenguaje es un sistema de representación y procesamiento de la información; desde la mirada de la neurociencia
social, el lenguaje es un sistema para el intercambio de información entre cerebros, un sistema que promueve la conectividad, la comunicación, y la coordinación a través de cerebros distintos y distantes a veces. En consecuencia, el foco en la neurociencia social está en un amplio rango de temas que incluyen la imitación, contagio social, empatía, acoplamiento, atracción, altruismo, agresión, procesos grupales, prejuicio, teoría de la mente, comunicación, y cultura.

"... La neurociencia social se enfoca, por lo tanto, en especificar las bases neuronales, celulares y moleculares (mecanismos) subyacentes en los procesos sociales y el comportamiento. Tal tentativa es desafiante porque se necesita el mapeado a través de múltiples sistemas y niveles (de las moléculas a las culturas), el esfuerzo de equipos científicos multidisciplinarios, estudios comparativos que zanjen el abismo entre los modelos animales y la investigación humana, métodos innovadores múltiples y análisis conceptuales integrativos. "


viernes, 21 de septiembre de 2018

Aproximación a la apatía



El diccionario de la Real Academia Española define apatía como "impasibilidad del ánimo" y
"dejadez, indolencia, falta de vigor o energía".

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foto:Elina Brotherus

Su origen remite a la lengua griega y etimológicamente designa la ausencia de pasiones (páthos: pasión).

Hace dos mil años los filósofos griegos de la escuela estoica definieron la aphathês como un estado del espíritu consistente en la indiferencia emocional ante los avatares de nuestra existencia. Consideraban que la felicidad sólo podía alcanzarse cuando se consigue una disposición de ánimo gracias a la cual el sujeto es indiferente emocionalmente ante los sucesos o acontecimientos que le tocan vivir.

Marco Aurelio lo expresa gráficamente en sus "Meditaciones": "Has de ser como una roca en la que se estrellan todas las olas. Ella está firme y el oleaje se amansa en su derredor".

Los conceptos actuales de apatía son muy diferentes. Actualmente se considera la apatía un estado patológico del sujeto y está siendo objeto de muchos estudios de investigación. Tanto apatía como depresión pueden producir en el paciente enlentecimiento psicomotor, cambio de la expresión facial, descenso del volumen de la voz, alteraciones del sueño y cognitivas. Esto es lo que se conoce como anhedonia, que es la incapacidad del sujeto de experimentar placer. Mas se considera que la apatía es una entidad independiente, que en todo caso puede ser síntoma de la depresión en muchos casos, y también de muchos otros trastornos tanto psicológicos como neurológicos.
Hablamos de apatía, como un deterioro de la motivación, a partir de lo que estimamos como un comportamiento que el sujeto no debería presentar en función de su actividad pasada, o del grado de actividad y características de la misma que evaluamos normales para sujetos en condiciones homologables.

Se manifiesta conductualmente como una perdida de la motivación, falta de iniciativa para la planeación y realización de actividades o proyectos. Y que se acompaña de un marcado aplanamiento tanto afectivo como cognitivo: ”No tengo ganas de nada” ” Nada me importa”, “No siento nada”, “Todo me da igual”.

La apatía, diferenciada de la depresión, puede presentarse como síntoma en múltiples trastornos, entre ellos Parkinson, Alzheimer, Traumas cráneo-encefálico, Intoxicación por Opioides, Esquizofrenia (síntoma negativo), Demencia por HIV, Accidentes Cerebro-Vasculares.

M.T.M.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Celos en la pareja


Los celos constituyen una experiencia emocional compleja y displacentera, caracterizada por sentimientos y pensamientos paradójicos, oscilaciones entre el amor y el odio, la convicción y la sospecha, la humillación y la ira, la necesidad de rogar y la necesidad de agredir, la indefensión y la furia. Es un sentimiento que genera desconcierto y exasperación en el que cela y en el celado.






Pueden describirse como la percepción persistente de una amenaza: la de ser desplazado o sustituido. Él o ella dejará de quererme para querer a otro u otra. Es miedo a la pérdida: del afecto del compañero o compañera, de la autoestima, de nuestra seguridad y del orden que hemos construido.
Es motor de conductas invasivas y absurdas: vigilar horarios, espiar bolsillos, revisar mails, inventar motivos pueriles para realizar llamadas de control. Todo puede ser indicio (¡hasta la falta indicios!) de la realidad sospechada.
Los celos pueden abrumar y agotar al punto que a veces la confirmación de una traición o infidelidad resulte liberadora.
Experiencias previas de indefensión y abandono pueden predisponer a celar.
En general, en el marco de de las “culturas occidentales” se asume que las mujeres temen más la infidelidad emocional o desvío del amor, y los hombres la infidelidad sexual (la pérdida de la exclusividad genital), pero los estudios sobre el tema no arrojan resultados concluyentes.
Se suele aceptar que hay celos normales, y quizá positivos: son ocasionales, manejables y a veces hasta permiten jugar una lúdica afrodisiaca. Obran a la manera de señales que animan correcciones en la pareja. Desde ese peldaño hacia arriba los celos se tornan en mayor o menor medida corrosivos y tóxicos.
La relación de pareja debiese ser una relación simétrica, de moderada y mutua interdependencia: los celos propician se instale la lógica del amo y el dependiente por un lado, de la víctima y el deudor por otro.
¿Qué hacer con los celos? Los celos no se pueden deshacer con una píldora o con una sentencia sabia.
Conviene asumir es un problema de la pareja, y no de uno, para desmontar todo posible patrón interaccional que instale un círculo vicioso o una escalada de frustración que hasta puede propiciar reacciones violentas: la conducta inquisidora, malhumorada, agresiva del celoso alienta el retraimiento o la actitud desafiante del celado, lo que a su vez realimenta y aviva los celos.
Es necesario des-escenificar los episodios de celos: las rabietas, las explicaciones desmedidas, la vigilancia obsesiva. Explicitarlos y explicitar sus efectos, es decir intentar comprenderlos y ubicarlos en la relación de pareja. Esta tarea de contención intenta evitar que los celos invadan toda las áreas de la relación.
El rescate de la relación requiere de la voluntad de los dos, pero rechazar el voluntarismo. La realidad es que en el amor (como en casi todo en la vida) no hay garantías.
Si bien los celos no se esfuman por arte de magia pueden manejarse y controlarse. Es preciso replantear o corregir el contrato implícito que subyace en toda relación de pareja, reverlo a la luz de las inseguridades y temores que los celos impulsan a la superficie. Se debe intentar esclarecer el estado anímico de cada uno, y recuperar o aprender el respeto por el otro, tanto por su autonomía como por sus necesidades y temores. Nadie puede arrogarse el derecho de prescribir como deben sentirse los demás.
Las relaciones de pareja no suelen ser fáciles ni los celos constituir el único escollo. Abordar otros problemas de la relación, menos urgentes y acuciantes, al mismo tiempo que se afronta la cuestión de los celos, puede ayudar a desdramatizar los celos, favorecer su control y disminuir su incidencia.
M. T. Marengo 

domingo, 16 de septiembre de 2018

La conducta prosocial

"...el ejercicio de profesiones de ayuda puede ocasionar resultados adversos. Por ejemplo, respecto del ejercicio de la psicología, se encontró que el trabajo continuo con pacientes en situación de trauma puede dar lugar al fenómeno de fatiga de compasión..."

“…. Los comportamientos prosociales son los intentos de satisfacer la necesidad de apoyo físico y emocional de otra persona…
“…. Son conductas voluntarias que se adoptan para cuidar, asistir, confortar y ayudar a otros.


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Fuente: Auné, S., & Blum, D., & Abal Facundo, J., & Lozzia, G., & Horacio, F. (2014). La conducta prosocial: Estado actual de la investigación.

Link al texto completo:www.seadpsi.com.ar/revistas/index.php/pep/article/download/153/pdf



“… Olivar (1998), que entiende como conducta prosocial solamente a aquel comportamiento que favorece a otra persona, grupos o metas sociales y aumenta la probabilidad de generar una reciprocidad positiva, de calidad y solidaria
en las relaciones interpersonales o sociales consecuentes, salvaguardando la identidad, creatividad e iniciativa de las personas o grupos implicados.
“… González Portal (2000) demarca el término en su acepción más abarcativa, entendiendo por tal a toda conducta social positiva con o sin motivación altruista. Esta definición pone el acento en la acción en sí misma, y deja en un segundo plano el análisis acerca de cuál es su motivación.


“…. consideramos especialmente relevantes tres dimensiones de la conducta prosocial: Comportamientos Empáticos, Altruismo y Compartir. Quedan comprendidos en Comportamientos Empáticos aquellos comportamientos que manifiestan comprensión, refuerzo y soporte emocional. Se entiende a la dimensión Altruismo como una anteposición de las necesidades de los otros a las propias. Supone comportamientos de ayuda, asistencia, cuidado y compromiso con los otros. Implica necesariamente un benefactor y un beneficiario claramente diferenciados. Por último, Compartir se define como dar, donar, prestar
o compartir objetos, tiempo, dinero, experiencias, u otro aspecto de valor para los usos y costumbres.
“… Entre las variables asociadas positivamente con la conducta prosocial se encuentran: autocontrol, simpatía , creencia de autoeficacia social, razonamiento moral, agradabilidad, nivel educativo, número de hijos , estabilidad emocional, extraversión, confianza, autoconcepto.

“… La edad se relaciona positivamente con la conducta prosocial durante cierto período ya que, a lo largo de la niñez, el repertorio de respuestas prosociales
va aumentando progresivamente (Shaffer, 2002). La conducta prosocial se convierte en relativamente estable durante el final de la infancia y la adolescencia temprana. En la adolescencia media tiende a declinar, para incrementarse en la adolescencia tardía ..

“… Otra variable de importancia que se relaciona con la conducta prosocial es el género. Las mujeres suelen exhibirla en una mayor frecuencia. Sin embargo,
estos resultados son difíciles de justificar, dado que podrían originarse en estereotipos culturales y depender del tipo de conducta prosocial que se esté midiendo. En este sentido, los hombres tienden a ayudar a otros cuando se precisan acciones rápidas y existen necesidades claras. Las mujeres, en cambio, desarrollan preferentemente comportamientos prosociales en el contexto de relaciones de largo plazo; realizando acciones de apoyo, cuidado o empatía.

“… La profesión de una persona también parece relacionarse con la conducta prosocial. Bekkers (2006) halló que los graduados en trabajo social, ciencias sociales, agricultura y seguridad tienden a ser más generosos. Sin embargo, el ejercicio de profesiones de ayuda puede ocasionar resultados adversos. Por ejemplo, respecto del ejercicio de la psicología, se encontró que el trabajo
continuo con pacientes en situación de trauma puede dar lugar al fenómeno de fatiga de compasión, también llamado estrés traumático secundario. Figley (1995)
puntualizó que hay un costo en ayudar, en el sentido de que los profesionales que escuchan los relatos de miedo, dolor y sufrimiento pueden experimentar sentimientos similares a los de sus pacientes. Los síntomas de la fatiga de compasión incluyen desesperanza y confusión y pueden llevar a los profesionales a tomar decisiones clínicas incorrectas

“… que una persona exhiba una baja frecuencia de conductas prosociales, entendidas en sentido amplio, constituye un factor de riesgo de problemas de conducta y desórdenes afectivos. Además, una alta frecuencia de conducta prosocial modula la conducta agresiva. Es así que los efectos benéficos de la conducta prosocial no son sólo para el receptor, sino que se extienden al
actor de la misma y, aún más, hacia la sociedad entera. En este sentido, la gratitud y el reconocimiento derivados de cuidar a otros, contribuyen a desarrollar sentimientos positivos acerca del sí mismo, a la aceptación por parte de los otros y el apoyo por parte de esos otros cuando se lo necesita..”

(M. T. M.)

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sábado, 15 de septiembre de 2018

Relaciones adictivas

Así como el adicto a una sustancia necesita y tolera cada vez más cantidad de sustancia tóxica para poder funcionar, las personas “adictas al amor” soportan increíbles cantidades de sufrimiento en las relaciones que establecen.


Fragmentos seleccionados de: "La adicción a personas" de Laura Mansour -en VVAA., Emociones Alteradas, 2008-.

“… Una relación es adictiva cuando nos produce daño, perjudica nuestra salud física y emocional y, sin embargo, no podemos liberarnos de ella.
“…Esta alteración de la salud en la conducta emocional es más frecuente en la mujer que en el varón.

“…Así como el adicto a una sustancia necesita y tolera cada vez más cantidad de sustancia tóxica para poder funcionar, las personas “adictas al amor” soportan increíbles cantidades de sufrimiento en las relaciones que establecen.

“…La mujer co-dependiente confunde amor con obsesión.  Esta  obsesión,  vá  debilitando  paulatinamente la salud de quien la padece. Puede estar dirigida a un hombre en particular, a una serie de  hombres o a la búsqueda de un hombre, en caso de estar fuera de una relación estable. Ella se siente  atraída  hacia  hombres  inadecuados para formar una pareja sana. Inadecuado puede abarcar una amplia gama de características o rasgos negativos.…Puede tratarse de hombres melancólicos, hipercríticos, agresivos, casados, adictos a drogas, al juego y/o al trabajo, etc.. Incapaces de comprometerse afectivamente .

“…Ella interpretará todos estos rasgos como señales  de que ese hombre está necesitado e intentará ayudarlo, curarlo o salvarlo con el poder de su amor.
“…En esto radica el punto de partida y la posterior  dinámica insana de la relación.Hay en estas relaciones dramatismo, caos, excitación, sufrimiento; algunas veces con un alto voltage de erotismo y  sexualidad.
“…La mujer co-dependiente realiza todo tipo de sacrificios personales,  a veces también económicos; se posterga a sí  misma y a sus propios intereses vitales con tal de “ayudar” al hombre del cuál depende.

“…-Hay en  los encuentros sexuales (sobre todo al comienzo) mucha “magia”, romanticismo, erotismo y sensualidad. El  esfuerzo por complacer  se centra fundamentalmente en el área sexual. Aquí la mujer supone que mediante la sexualidad ella salvará, curará o cambiará al hombre con el que ha establecido la relación adictiva.
“…Por otra parte, llegado  un punto avanzado de la adicción, si la mujer trata de distanciarse o de interrumpir  la relación, se produce el sindrome de abstinencia… un estado físico y mental de profundo dolor, sensación de  vacío, insomnio, llanto, angustia, autorreproches, miedo, etc..."

(Selección M.T.M.)




Experiencia óptima

" Cuando realizamos una acción en un terreno que dominamos bien, sea actividad artística, artesana, deporte, hobby o bricolage, jueg...